Bodegas y Viñedos Arco de Curiel es una bodega familiar situada en la D.O. Ribera del Duero, en la provincia de Burgos. Fundada en 2003, la bodega ha ido adquiriendo cada vez más prestigio gracias a la calidad de sus vinos y el respeto por la tierra y la tradición vitivinícola. En este artículo vamos a conocer más de cerca los vinos que produce la bodega, los viñedos en los que se cultivan las uvas, los procesos de elaboración y los valores que defiende la familia propietaria.
El viñedo y el terroir
Uno de los aspectos más importantes a la hora de elaborar un buen vino es la calidad de los viñedos y el terroir. La familia propietaria de Bodegas Arco de Curiel lo sabe bien y por eso dedica especial atención a los viñedos en los que se cultivan las uvas. La bodega cuenta con viñedos propios de tempranillo, la variedad más emblemática de la D.O. Ribera del Duero, y también con viñedos controlados de otras variedades como el albillo y el merlot.
Los viñedos de Bodegas Arco de Curiel se encuentran en la localidad burgalesa de La Horra, en pleno corazón de la Ribera del Duero. Esta zona se caracteriza por tener un clima continental extremo, con inviernos muy fríos y veranos muy calurosos. Además, el suelo está compuesto por una capa superior de arcilla y una capa inferior de caliza, lo que confiere a los vinos una gran estructura y mineralidad.
Los vinos de Bodegas Arco de Curiel
Los vinos de Bodegas Arco de Curiel son el resultado de una cuidada selección de las uvas, combinada con una elaboración tradicional y un respeto por la naturaleza. La bodega elabora tres vinos tintos: Arco de Curiel Crianza, Arco de Curiel Reserva y Arco de Curiel Gran Reserva, y un vino blanco: Arco de Curiel Albillo.
Arco de Curiel Crianza es un vino con una crianza de 12 meses en barricas de roble francés y americano. Es un vino elegante y equilibrado, con notas de fruta roja madura y un fondo especiado. Arco de Curiel Reserva es un vino que se elabora solo en las mejores añadas. La crianza es de 24 meses en barricas de roble francés, dando lugar a un vino con una gran estructura y complejidad aromática. Arco de Curiel Gran Reserva es el buque insignia de la bodega. Se elabora solo en las añadas más excepcionales y tiene una crianza de 30 meses en barricas de roble francés. Es un vino de gran intensidad y elegancia.
Por último, Arco de Curiel Albillo es un vino blanco elaborado con la variedad albillo, una uva autóctona de la Ribera del Duero. Este vino es muy aromático, con notas florales y frutales. La fermentación y crianza se hacen en barricas de roble francés durante 11 meses, lo que le da al vino una gran complejidad y estructura.
La elaboración de los vinos
La elaboración de los vinos de Bodegas Arco de Curiel sigue un proceso tradicional y respetuoso con la uva y el terroir. Después de la vendimia manual, las uvas llegan a la bodega en cajas de 15 kilos y se seleccionan manualmente en una mesa de selección. A continuación, se despalillan y se estrujan las uvas para obtener el mosto.
El mosto se trasiega a los depósitos donde se realiza la fermentación alcohólica. La bodega utiliza levaduras autóctonas para mantener la pureza y tipicidad de los vinos. Después de la fermentación, se realiza la crianza en barricas de roble francés y americano. La bodega tiene una capacidad de 500 barricas, lo que permite seguir un proceso de elaboración por separado para cada parcela y cada tipo de vino.
Compromiso con la sostenibilidad y el territorio
La familia propietaria de Bodegas Arco de Curiel tiene un gran compromiso con la sostenibilidad y el territorio. Por eso, la bodega sigue un proceso de elaboración respetuoso con el medio ambiente y trabaja para mantener la biodiversidad de la zona. Además, la bodega participa en proyectos de investigación y desarrollo para mejorar la calidad de los viñedos y los vinos.
Otro aspecto importante es el compromiso social de la bodega. Bodegas Arco de Curiel colabora con organizaciones locales y nacionales para promover el mundo rural y la cultura del vino. Además, la bodega organiza visitas y actividades enoturísticas para dar a conocer sus vinos y el territorio.
Epílogo
En conclusión, Bodegas Arco de Curiel es una bodega familiar con una gran pasión por el vino y un profundo respeto por el territorio y la tradición vitivinícola. Los vinos de la bodega reflejan el carácter y la personalidad de la Ribera del Duero, y están elaborados con una dedicación y un cuidado que se nota en el resultado final. Si quieres conocer más de cerca estos vinos y la historia que hay detrás de ellos, no dudes en visitar Bodegas Arco de Curiel y dejarte seducir por su pasión por el vino.