Si eres amante del vino espumoso y tienes un descuido en el almacenamiento, es posible que te preguntes qué pasa si un vino espumoso se congela. La respuesta no es tan sencilla, pero aquí te contamos todo lo que necesitas saber para evitar sorpresas desagradables.
¿Cómo afecta la congela al vino?
Cuando un líquido se congela, se expande. En el caso del vino, el agua que contiene se convierte en hielo y tiende a romper las moléculas de alcohol y azúcar. Esto puede afectar la textura, el aroma y el sabor del vino. En general, los vinos tintos con más cuerpo y taninos son menos sensibles a la congelación que los vinos blancos y espumosos.
¿Qué pasa si un vino espumoso se congela?
Si un vino espumoso se congela, lo más probable es que la presión acumulada en la botella haga que el corcho salte. También es posible que la botella se agriete o se rompa, lo que puede ser peligroso y hacer que pierdas una botella de vino. Además, el sabor, la textura y el aroma del vino pueden verse afectados debido a la rotura de las moléculas del contenido.
¿Qué hacer si un vino espumoso se congela?
Si te encuentras en la situación de que un vino espumoso se ha congelado, la mejor opción es dejarlo descongelar lentamente en la nevera. No lo calientes de forma forzada, ya que esto podría dañar aun más el vino. Y nunca saques la botella del congelador para dejarla a temperatura ambiente, ya que la rápida expansión del corcho puede hacer que salte. También es recomendable abrir la botella inmediatamente después de descongelarla, ya que el contacto prolongado con el corcho o la concentración de sedimentos pueden afectar aún más el sabor del vino.
¿Cómo evitar que el vino espumoso se congele?
Para evitar que tus vinos espumosos se congelen accidentalmente en el futuro, sigue estas recomendaciones:
- Mantén siempre tus vinos espumosos en posición vertical, lo que facilita la salida del gas carbónico acumulado en la botella y evita que el líquido congelado arrastre los sedimentos y otros residuos por la botella. Esto también ayuda a que el corcho mantenga su humedad y evita que se agriete.
- Almacena los vinos espumosos en una zona fresca y seca, que no experimente cambios bruscos de temperatura ni humedad. Si tienes una bodega, perfecto. Si no, guarda tus botellas en la parte más baja de tu nevera o en una despensa fresca y oscura.
- No dejes los vinos espumosos en el congelador, ni siquiera por un breve período de tiempo. Asegúrate de que tu congelador no esté configurado a una temperatura tan baja que dañe el contenido de las botellas.
Epílogo
Muchas veces los errores en el almacenamiento son inevitables, pero aprender cómo proteger tus vinos espumosos de la congelación es importante si deseas disfrutar del mejor sabor y la mejor calidad. Ten en cuenta que no todo está perdido si un vino espumoso se congela, pero es mejor prevenir que curar.