¿Qué es el Prosecco o cava? Esta es una pregunta que muchas personas se hacen antes de adentrarse en el mundo del vino espumoso. Son dos bebidas que tienen una gran popularidad tanto en España como en Italia y son conocidas en todo el mundo. En este artículo vamos a explicar qué son, cuál es su historia y origen, cómo se elaboran, cuáles son sus características, sus diferencias y similitudes, cómo se deben servir y algunas recomendaciones de maridaje. ¡Comencemos!
Historia y origen
El Prosecco es originario del norte de Italia, concretamente de la región del Véneto. Se producía ya en el siglo XVI bajo el nombre de “vin di Marca” y se caracterizaba por su burbujeo natural debido a que se fermentaba en botella. Sin embargo, no fue hasta la mitad del siglo XX cuando empezó a comercializarse con el nombre de Prosecco. Por su parte, el cava fue creado por la bodega Codorníu en 1872, en el municipio de Sant Sadurní d’Anoia, en Barcelona. Desde entonces, la producción de cava se ha expandido por toda Cataluña y es una bebida muy popular en España y en el mundo entero.
Elaboración
El Prosecco se elabora con la variedad de uva glera, aunque también puede llevar otras variedades blancas en menor proporción (como la chardonnay, la pinot blanc o la verdiso). Se realiza por el método Charmat, en el que el vino base se fermenta en grandes tanques de acero inoxidable junto al azúcar y las levaduras que provocan su segunda fermentación y, por tanto, la formación de las burbujas. Después, se somete a un proceso de clarificación y filtración antes de embotellarse.
El cava, por su parte, se elabora con las variedades de uva macabeo, parellada y xarel·lo, aunque también se utilizan otras como la chardonnay, la pinot noir o la trepat. Se realiza por el método tradicional (también conocido como método champenoise), que consiste en que el vino base se fermenta en botella, junto al azúcar y las levaduras que provocan su segunda fermentación y la formación de las burbujas. Después, se lleva a cabo el proceso de removido y descorche, en el que se eliminan los sedimentos, y se añade el licor de expedición (mezcla de vino y azúcar) para ajustar el nivel de dulzor antes de embotellarse.
Características
El Prosecco se caracteriza por tener un aroma afrutado y fresco, con notas cítricas y florales. En boca es suave, fresco y ligero, con una acidez moderada y un cierto dulzor. Las burbujas son medianamente finas y persistentes, y su graduación alcohólica ronda los 11 grados.
El cava, por su parte, tiene un aroma más complejo y elegante, con notas de frutas maduras y tostadas. En boca es fresco y seco, con una acidez alta y un punto amargo que le da un carácter más estructurado. Las burbujas son finas y persistentes, y su graduación alcohólica suele oscilar entre los 11 y los 12 grados.
Diferencias y similitudes
La principal diferencia entre el Prosecco y el cava es el método de elaboración. Mientras que el Prosecco se produce por el método Charmat, que es más rápido y económico, el cava se produce por el método tradicional, que es más complejo y requiere más tiempo y trabajo. Esto se refleja también en el precio, ya que el cava suele ser más caro que el Prosecco.
Otra diferencia importante es la uva utilizada. Mientras que el Prosecco se hace principalmente con la variedad glera, el cava se hace con varias variedades autóctonas de Cataluña. El clima también varía, ya que el Prosecco se produce en una zona más cálida y seca que el cava.
A pesar de estas diferencias, ambos vinos tienen algunas similitudes notables, como es el hecho de que son espumosos y se caracterizan por sus burbujas. Además, ambos son ideales para celebraciones y para acompañar aperitivos y postres.
Cómo se deben servir
El Prosecco se debe servir en copas tipo flauta o copa de cava, a una temperatura de entre 6 y 8 grados. Es importante no enfriarlo demasiado, ya que se pueden perder los matices aromáticos y gustativos. Para abrir la botella, se recomienda hacerlo con suavidad y sin hacer mucho ruido, para evitar que se pierda el gas carbónico.
El cava, por su parte, también se debe servir en copas tipo flauta o copa de cava, a una temperatura de entre 6 y 8 grados. Al igual que con el Prosecco, es importante no enfriarlo demasiado. En cuanto a la apertura de la botella, es recomendable hacerlo con cuidado, sujetando el corcho con una mano y girando la botella con la otra.
Recomendaciones de maridaje
El Prosecco es un vino muy versátil que se puede combinar con una gran variedad de platos. Es ideal para maridar con aperitivos, ensaladas, mariscos, pescados, pastas y postres ligeros y frutales. También es una buena opción para tomar como copa de bienvenida o para brindar.
El cava, por su parte, es un vino que combina bien con aperitivos, mariscos, pescados, arroces, carnes blancas y postres. También es una buena opción para tomar como copa de bienvenida y para brindar en celebraciones.
Epílogo
En resumen, el Prosecco y el cava son dos vinos espumosos que tienen sus diferencias y similitudes. Ambos son bebidas muy populares en España e Italia y se caracterizan por sus burbujas y su frescura. Ahora que sabes más sobre ellos, puedes elegir el que mejor se adapte a tus gustos y a la ocasión.