Hablar del mundo del vino es hablar de una combinación perfecta entre arte y ciencia. Los conocedores de este mundo son capaces de distinguir cada uno de los elementos que un vino posee, lo que les permite reconocer su calidad, sabor y aroma. Sin embargo, hay un término que puede resultar confuso para muchos: el vino vertical. En este artículo vamos a explicar en qué consiste este tipo de vino y cómo se diferencia de otros tipos de vino más comunes.
¿Qué es un vino vertical?
El vino vertical es una técnica utilizada por los productores de vino para mostrar cómo una determinada variedad de uva cambia a lo largo del tiempo. Este proceso implica la producción de varias cosechas del mismo vino, pero en años diferentes, y su cata juntos para comparar y contrastar las diferencias en cada cosecha.
Para poder producir un vino vertical, los productores utilizan uvas de la misma variedad y de la misma parcela. La idea es que la única variable que debe cambiar entre cada cosecha es el clima, las condiciones de cultivo y la mezcla envejecida. De esta manera, el catador puede experimentar cómo los años contenido y las condiciones climáticas específicas afectan a un vino en particular.
¿Por qué los productores de vino hacen vinos verticales?
La producción de un vino vertical puede ser costosa y requiere de la planificación a largo plazo. Por eso, no son muchos los productores que utilizan esta técnica para sus vinos. Sin embargo, los que lo hacen, lo hacen con una finalidad muy específica: para demostrar la capacidad de las uvas de una variedad determinada para envejecer y cambiar su sabor con el tiempo.
Los vinos verticales permiten a los catadores explorar las diferentes formas en que una uva puede manifestarse en un vino durante diferentes temporadas, experimentando así con el paso del tiempo. Estos vinos son especialmente útiles para probar y enseñar a los clientes la capacidad de envejecimiento de los vinos de alta calidad.
¿Qué diferencia a un vino vertical de otros tipos de vino?
A diferencia de otros tipos de vino, como los vinos tintos o blancos, que se producen a partir de una sola cosecha, el vino vertical se produce utilizando uvas de la misma variedad de uva y la misma parcela durante varias cosechas. Además, el vino vertical se catan a lo largo del tiempo para comparar las diferencias entre los años.
Otra diferencia importante entre los vinos verticales y otros vinos es que los vinos verticales se consideran una rareza y pueden ser más costosos que los vinos de una sola cosecha.
¿Cómo se cata un vino vertical?
La cata de un vino vertical puede ser una experiencia única para cualquier amante del vino. Los catadores que deseen experimentar un vino vertical deben ser pacientes y tener en cuenta que las diferencias que sentirán entre cada cosecha serán sutiles y requieren de una gran atención para reconocerlas.
Para cata un vino vertical, el experto de degustación comienza por probar la cosecha más joven, luego la cosecha siguiente un año después, y así sucesivamente con todas las cosechas producidas para este vino determinado. La idea es poder encontrar las diferencias en el sabor, el aroma y la textura entre las cosechas.
Normalmente, un vino vertical se cata con una placa blanca al lado de la copa para que el catador pueda ver la variación de los colores entre cada cosecha.
Epílogo
Ahora que entendemos qué es un vino vertical y cómo se diferencia de otros tipos de vino, debemos ser conscientes de que este tipo de vino es una verdadera joya que puede brindar una experiencia única a cualquier catador.
Además, para los productores, producir este tipo de vino requiere de una gran planificación y paciencia, por eso es una rareza. Pero, si tienes la oportunidad de catar un vino vertical, hazlo, y podrás ser capaz de apreciar el sabor y las diferencias entre cada cosecha.
En definitiva, el vino vertical es una técnica que no todos los productores de vino pueden permitirse, pero que sin duda es un verdadero tesoro para los amantes de la viticultura y los adictos al buen vino.